RSS

La Nueva Imágen del Hombre en un Mundo en Transformación

18 may

Hacía tiempo que no escribía nada, ahora voy a poner algo que no tiene que ver con lo que andaba escribiendo es algo totalmente distinto. Es algo de filosofía, algo que leí hace unos días y me gustaría compartirlo con quien tenga ganas e interés en leerlo.

La Antropología Filosófica es una reflexión sistemática sobre la esencia y le existencia del hombre concreto.

La Teología del Hombre trata de establecer una sintonía entre el Mensaje de Salvación y la mentalidad, el lenguaje, la visión del hombre y del mundo que configuran cada momento histórico.

1) PROFUNDO CAMBIO SOCIOCULTURAL:

Pasamos de una civilización “pretecnológica” y preferentemente rural, a una civilización tecnológica y preferentemente urbana.

Se trata de un cambio acelerado. La UNESCO hacía notar que en este siglo XX se han realizado más inventos que en los 19 siglos anteriores, y en la década del 80 más avances técnicos que en las siete décadas anteriores.

Las “generaciones sociológicas” se suceden cada cinco años, y los padres, se convierten en abuelos de sus hijos. El diálogo con ellos se convierte en conflicto.

El que ha sucedido es un cambio profundo, radical. Se trata de una crisis que ha llevado a estructurar una nueva escala de valores, nuevos criterios desde los cuales se juzga hoy la realidad.

Es un cambio convulsivo.

Lo que define hoy gran parte de la cultura vigente es el fenómeno de la POSMODERNIDAD.

El movimiento posmoderno ha dado origen a una religiosidad distorsionada cuya expresión más difundida es el fenómeno de la “NEW AGE”, la “NUEVA ERA”, o “Era de Acuario”.

2) LA MODERNIDAD:

Jeannière señala cuatro revoluciones modernas, que no se dieron simultáneamente: la revolución científica, la política, la cultural y la técnica.

2.1- La revolución científico-técnica: la que más ha cambiado la autoimágen del hombre.

El primer paso hacia la Modernidad lo dio Guillermo de Ockam, que orientó el conocimiento hacia lo práctico y lo científico.

El Renacimiento fue un tiempo de gran efervescencia cultural: creó esa atmósfera “humanista” que valorizó lo humano hasta hacer del hombre el centro y el núcleo del cosmos.

La revolución científica fue provocada por Galileo Galilei quien encontró la clave para interpretar el cosmos material y dominarlo: desvinculó la física de la filosofía y puso a su servicio las matemáticas, convirtiéndola en ciencia autónoma y precisa.

El artesano de ayer se convirtió en ingeniero y nació la sociedad tecnocrática. En esa sociedad, la razón filosófica pasó a ser razón científica, razón instrumental, como la denominó Horkheimer destinada a descrubrir las leyes de la naturaleza para manipularla, para dominarla.

La informatización de la sociedad está llevando inconscientemente a la convicción de que “todo aquello que no puede expresarse en lenguaje de máquinas, deja de existir en la realidad”.

2.2- Como un corolario de la revolución científico-técnica, se puso en marcha la revolución industrial, cuyo objetivo es producir, sustituyendo al hombre por la máquina.

Los cultores de las ciencias positivas se entusiasmaron con lo cuantitativo; se olvidaron de que lo que no se mide importa más que lo que se mide.

El hombre moderno se volvó a la eficacia, a “lo que rinde”. Se fue despreocupando de las razones y finalidades últimas, para centrarse en lo puramente funcional.

2.3- Estas revoluciones fueron promovidas por la revolución cultural que nos viene de la Ilustración, definida por Kant como el estado adulto de la humanidad (razón y libertad.)

Kant, afirmaba que es cuestión de atreverse a sacudir el yugo de la autoridad y la tradición: “Sapere aude!” ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón! El Siglo de las Luces y de la Revolución Francesa confirmarán el valor de la razón, de la diosa razón, como medio para salir de la minoría de edad.

2.4- En el terreno político se dio la revolución democrática, fruto del ansia de libertad, de la voluntad emancipadora, de la afirmación creciente de los derechos humanos. A la tradicional estructura jerárquica sucedió una concepción funcional de la sociedad, que desembocó en la democracia representativa como forma de gobierno. “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, de la Revolución Francesa.

2.5- El dominio progresivo del mundo, fue gestando una utopía: la fe en el progreso indefinido.

La capacidad intelectual humana le hizo soñar en un futuro como superación continua del presente.

2.6- El descubrimiento de las leyes de la naturaleza fue una de las causas del fenómeno de la secularización, de honda repercusión en el campo religioso. La secularización consiste en reconocer la “justa autonomía de las realidades terrenas”.

Sectores dejaron de depender de criterios religiosos y comenzaron a responder a criterios establecidos por la razón.

2.7- La desacralización invitó al hombre a ser más responsable. Pero al extremarse esta actitud se deslizó hacia el secularismo, que es la versión atea de la secularización, corta toda relación con Dios y deja el mundo sumergido en la inmanencia.

El scularismo es herencia de una Modernidad mal dirigida. Se trata de una indiferencia agnóstica. Muchos interpretan su vida y su persona como realidad única y autosuficiente, desentendiéndose de su fundamento.

2.8- En el campo ético el individualismo fue alejando a mucha gente, a los jóvenes, de las problemáticas sociales: “¿Para qué hablar de liberación y comprometerse políticamente en comunidades de base si lo único que resulta es mendigar ante el Banco Mundial y el F.M.I? Qué cada cual se preocupe de sí mismo, de su propio bienestar”…

La actitud “quemimportista” del individualismo fue creando el espíritu burgués. Al burgués le interesa ganar dinero, porque “el hombre vale por lo que tiene, más que por lo que es”. El burgués no pierde un minuto de tiempo, porque “time is money”, como decía Franklin.

El individualismo afectó también la vida religiosa del hombre moderno, hizo de la religión algo privado. “La religión trivializada e inocua” del burgués fue instrumentada para mantener el orden público o el prestigio personal.

3) LA POSMODERNIDAD:

Es una etapa histórica no fácil de ubicar, dotada de características no fáciles de descubrir. Sus raíces culturales son deudoras de la revolución juvenil que estalló en el mayo francés del 68 y que introdujo un cambio en la escala de valores.

Con la elevación de los precios del petróleo se le acabó a Occidente la energía barata. La tecnología se orientó hacia la micro-electrónica y sus aplicaciones. Se aceleró el ritmo de los inventos para adelantarse al adversario; la robotización de las industrias eliminó al obrero y lo sustituyó por el técnico.

Por su parte la comunicación, la publicidad, que pasó a primer plano se encargó de comercializarlo todo y de convertir las ciudades en maravillosas vitrinas que, al presentar un mundo imaginario avivan el deseo y provocan al placer y al consumismo al mundo de los espectadores pobres que, no pudiendo adquirir ofertas tan sabrosas, se sienten arrastrados por una incontenible ola de violenia que las pantallas se encargan de exhibir al rojo vivo.

Esta que para algunos es la Tercera Revolución Industrial, fue también denominada la Era Postindustrial y es un aspecto de la Posmodernidad.

El título de este movimiento “Posmodernidad” se presenta como la constatación del fracaso de la modernidad, fracaso qeu provocó una reacción existencial, un ajuste de cuentas con el proyecto moderno.

La Posmodernidad se constituye sobre la base de poner en duda todas las certezas y logros de la Modernidad.

3.1- Con la Posmodernidad en crisis la fe en le progreso.

En el terreno político se llegó al desencanto frente a los ideales no realizados. La Posmodernidad nació de las grandes desilusiones que el proyecto moderno produjo en los hombres de nuestro siglo.

3.2- El posmoderno ha perdido el fundamento.

Al anunciar “la muerte de Dios”, Nietzsche arrojó al Superhombre al borde del nihilismo, arrasando con los valores supremos.

El hombre actual desconfía de la razón y se guía por el sentimiento. Al renegar de la razón, el pensamiento qeuda desfondado. Se acabaron las certezas.

La razón ono pasa de serinstrumental“: sólo sirve para la tecnocracia, para la producción y el consumo.

3.3- Los posmodernos no creen en las Cosmovisiones.

Lyotard rechaza lo que denomina “grandes relatos” de la humanidad; para él son simples narraciones que se han impuesto a base de terror, como enseña la historia. Quedémonos con el “pensamiento débil”. Sólo existen “relatos” pequeños y fragmentarios.

3.4- En la Posmodernidad se ha disuelto el sentido de la historia.

Para el posmoderno la historia unitaria no existe; sólo se dan “microhistorias“, historias parciales. No existe un horizonte donde ubicar los acontecimientos para presentar algo coherente.

Los mass-media nos saturan de acontecimientos presentes, no permiten que la noticia dure, ni que el destinatario reflexione sobre ella.

3.5- La Posmodernidad por negar el sujeto.

El estructuralismo francés había amenazado la existencia misma del sujeto, al afirmar que la cultura, en particular las estructuras sociales, son las que forman y modelan al hombre. El hombre es un nudo en una red de relaciones, dotadas de leyes propias. El hombre se convierte en objeto.

La Posmodernidad sintoniza con aquel movimiento. Se ha pasado del dominio del “yo” al dominoi del “se”, donde éste deja de ser persona y sujeto consciente, para ser una cosa entre las cosas.

3.6- En la Posmodernidad la ética perdió su fundamento.

No existen valores absolutos. Se trata de “consensos sociales blandos”, sólo compromiisos locales y transitorios.

La estética, ha sustituido la ética. Sólo existen elecciones privadas, guiadas por el deseo, sin coacción alguna, sin coherencia. Vivir es experimentar sensaciones, cuanto más fuertes, intensas y rápidas, mejor. Nada de sentimiento de culpa, nada de bien y de mal, nada de valores: vale lo que me agrada.

3.7- En la Posmodernidad se da un nuevo estilo de vida.

El único lema coherente es el “carpe diem” de los romanos: “¡Vive en el aquí y el ahora!” No hay metas objetivas a las que debamos lelgar; somos viajeros sin brújula.

En síntesis: escepticismo, pesimismo e hiperindividualismo hedonista y narcisista. Retirarse al santuario de la vida privada, rescatar al hombre singular, despreocupándose de la vida social y de la militancia política.

3.8- En la Posmodernidad, ¿se ha vuelto a “lo sagrado”?

La Modernidad y la Posmodernidad no han destruido la religión, pero sí han posibilitado la deserción masiva de las grandes religiones institucionalizadas, para dar paso a una proliferación de movimientos religiosos y para-religiosos de todo tipo.

3.9- La Posmodernidad, ¿fenómeno universal o sectorial?

Se trata de un fenómeno polifacético difícil de evaluar. Todos han recibido el impacto de esta nueva sensibilidad cultural, cada vez más influyente.

Al desaparecer la creencia en verdades absolutas la Posmodernidad se ha deslizado hacia el campo de lo efímero, de lo inestable, de lo banala; del “vivir al minuto”, del “pasarlo bien aquí y ahora”, al margen de toda moral.

Bueno ésto es lo que quiero compartir con los que estén interesados.

Ésto fue extraido del libro de Ítalo Gastaldi, El hombre un misterio.

About these ads
 
Deja un comentario

Publicado por en 18/05/2009 en Generales

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: